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La existencia del vacío en los aceleradores de partículas tiene su razón de ser en la absoluta necesidad de limitar las interacciones (elásticas o inelásticas) entre las partículas del haz, y los átomos o moléculas del vacío residual. Estas interacciones provocan una dispersión del haz y pérdida de energía en las partículas (protones en el LHC) lo que provoca la limitación del funcionamiento del acelerador y el deterioro de su rendimiento.
Por otra parte, es vital que en las zonas de interacción el vacío sea lo más alto posible, pues debemos lograr el más bajo "ruido de fondo" en los detectores producido por las colisiones protón-gas.
Nos sectores circulares do LHC - zonas crioxénicas- a presión é do orde de 10–7 Pa, mentres que nas zonas de colisión a presión é aínda máis baixa ~ 10-9 Pa.
Hablamos de ULTRA-ALTO-VACIO, llegándose a una presión unas cien veces menor que en la superficie de la Luna. Es el lugar más vacío del Sistema Solar.
El volumen a ser vaciado en uno de los tubos por los que circulan los protones (beam pipes) en el LHC (longitude 27 km ,, r ~ 3 cm) es:
2 × (27·103 × π × 0.032) ~ 150 m3
Como vaciar totalmente el volumen de una vivienda de 60 m2.
Pero el mayor volumen donde se aplica el vacío en el LHC es el asilamiento del sistema criomagnético (~ 9000 m3 — como vaciar la nave central de una catedral!)

O baleiro
El vacío del LHC está compuesto por 54 km de vacío ultra bajo, por donde circulan los dos haces y 50 km de vacío de aislamiento alrededor de los imanes criogénicos y en las líneas de transporte del líquido criogénico (helio). Los requisitos para el vacío de estos dos sistemas son radicalmente diferentes.
El vacío para el haz de partículas
Las exigencias del vacío residual del LHC son muy superiores a las de un acelerador lineal, muchas horas de funcionamiento en vez de unos cuantos segundos.
Para garantizar tal duración de vida se hace preciso, como ya hemos indicado, trabajar con presiones inferiores a 10-9 Pa (10–14 atm) ¡100 billones de veces más baja que la presión atmosférica! limitando, así mismo, el ruido de fondo en los detectores del LHC inducido por la dispersión del haz por colisiones con el gas residual.
Esta presión es unas diez veces menor que la existente en la Luna.
El cúmulo de exigencias (nivel de presión, efectos dinámicos e ingeniería) para las cámaras de vacío del haz, condujo al diseño de un sistema de vacío totalmente diferente en las secciones de los arcos del LHC a la temperatura criogénica de 1.9 K y las secciones rectas a la temperatura ambiente. De los 54 km de vacío ultra bajo para el haz, 48 km están a una temperatura criogénica ya que las cámaras de vacío son parte integrante de los imanes superconductores. Los restantes 6 km de vacío, están a temperatura ambiente.
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